20 de mayo de 2006

Los nuevos Apple, Intel y Microsoft.

Una empresa de Estados Unidos lanzó el reto de instalar en un mismo equipo hardware (los nuevos Apple con CPU intel) el sistema operativo propio de esta empresa y un Windows XP.

Tras unos días de rivalidad en todo el mundo finalmente se consiguió. Osea que si te quieres comprar un equipo Apple, te pones un doble arranque y le enchufas también el XP.

Mejor aún lo que tendrían que hacer los de VMware es sacar su versión VMware Server para los Apple. Entonces los que, como yo, somos pobres y no podemos comprarnos un equipo de medio kilo por capricho y tenemos que arrastrar nuestro Dell o similar, podríamos utilizar el mac de toda la vida, instalarle allí la capa de virtualización y poner encima ochocientos equipos con Windows Server 2003 para poder currar.

Venga, gente de VMware, espabilar que me tengo que cambiar el portátil en cosa de un año!!

P2V, V2P, V2V, P2P, Vmware Importer, LiveState Recovery, Restore Anywhere Option o como el mundo es simple dentro de su complejidad.

A los que tenemos la desgracia de no ganarnos la vida plantando tomates, mimándolos y vendiéndolos en entrañables mercadillos y nos toca pelearnos con los ordenadores, hay una serie de herramientas que nos hacen la vida más fácil.

Tener diferentes servidores que proteger es una tarea compleja y que se debe realizar desde un ponderado esfuerzo entre economía y sentido común. Si un servidor viejo se muere, probablemente tengamos que reinstalar el sistema operativo en otro equipo nuevo, porque la imagen no prosperará en el nuevo entorno.

Pero esto ya es historia. Ahora con Symantec LiveState Recovery y su opción Restore Anywhere Option es juego de niños. Cogemos el servidor, instalamos LSR y su RAO y a vivir. Que el servidor se escacharra, pues nada, ponemos otro, planchamos la imagen, le ponemos los drivers que el sistema operativo nos pedirá al arrancar y a vivir que son 2 días.

Si, por el contrario, lo que queremos es virtualizar un servidor, pues chupao: instalamos el LSR en el servidor con el RAO y le hacemos una imagen a todo el servidor: sistema y datos. Luego, en otro equipo, instalamos VMware Importer 2.0 y transformamos la imagen de LSR en una máquina virtual: tan fácil como hacer siguiente, siguiente, siguiente y fin. Además este producto es gratuito, al contrario que su hermano mayor el VMware P2V Assistant. Claro que este tiene soporte y aquél, por ser gratuito, no.

Siguiendo esta sencilla estrategia podemos traspasar la configuración de un equipo de un hardware a otro, sin preocuparnos de la compatibilidad. También podemos virtualizar equipos físicos y 'fisicalizar' equipos virtuales.

Para postres el VMware Importer permite migrar máquinas virtuales creadas en Virtual PC o Virtual Server de Microsoft.

¿Qué más quieres matarile?

El Hombre Invisible y la realidad bajo la otra realidad.

Hace un par de meses me compré el último disco de Kiko Veneno: El hombre invisible. Este catalán afincado en Sevilla desde hace mil años ha pasado por toda una catarsis personal al tener que enfrentarse a su discográfica y lanzarse a la producción propia de un disco: con 2 webs.

Al valor que hay que tener para hacer algo así hay que añadir la genialidad que le ha acompañado al componer estos temas. Es un disco increible de principio a fin. Siempre que comento lo que me gusta Kiko la gente me comenta:

¿Pero si es un lolailo no?

Para entender un poco a Kiko Veneno hay que irse unos días a Sevilla y entender que si Cataluña es una nación, Andalucía es otro mundo, otro planeta. El sentido del placer, del saber disfrutar de la vida, está a flor de pie. Una alegría innata a la mayoría de personas se rezuma por todos los poros. Esto no es ajeno a las letras de este cantautor y todas casi todas las canciones te ponen la sonrisa en la boca. Esto puede parecer algo ajeno al compromiso y a la profundidad de sentimientos. Sin embargo es todo lo contrario. Como dice Joan Brossa:

La poesia es un juego donde,
bajo una realidad aparente,
aparece otra realidad insospechada.


Kiko Veneno nos muestra, con unas palabras amables y simples, los sentimientos más profundos que podamos tener los pobres humanos.

Una canción que me ha encantado es "llévatelo todo". En esa se habla de ese momento de una relación en que se produce la ruptura y separación de dos personas que habían estado tan unidas. Como decía Franco Battiato:

El mito del amor muere
sin tantas cortesías
comprendes que se acaba
y cómo caes en la intolerancia.
Lo que te une,te dividirá
en mis recuerdos, la Cuarta Sinfonía de Brahms.


Ese universo que todos, seguro, hemos vivido en algún momento, de derrota y decepción de aquello que más apreciabamos, se muestra en todo su explendor en llévatelo todo. Hace tiempo que no escuchaba una canción tan bien estructurada. Es un tema clásico a nivel de estructura musical. se inicia con unas notas de piano eléctrico que tiene una fuerza desgarradora. Después se incorporan el resto de instrumentos que Kiko suele utilizar: guitarras, percusión... un entorno rock clásico. El estribillo no tiene desperdicio:

Sólo te pido, por favor, llévatelo todo.
No me dejes tus personal bilonguis,
ni recibos de compasión.
No me metas en la maleta
trocitos de corazón
ni alitas de cucarachas secas
en los bolsillos del pantalón.

Tras el cuerpo de la canción lo mejor de todo: un reef de guitarra eléctrica directo al corazón. Kiko es un gran guitarrista y eso, como casi todo en él, queda oculto por la otra realidad.

Otra canción increible es Liberación:

Liberación,
palabra bonita
Liberación,
te llena la boca
liberación,
musiquita del alma
Liberación,
cuando llegue el verano
Liberación,
voy a hacerte mía
Liberación...

Otro tema de apenas un minuto es El hombre invisible Reprise. Es como un resumen del tema que le da título a la obra, en el que le da para el pelo al modus operandi de las grandes discográficas, representado en el propietario de la última a la que perteneció, al que no conseguía ver, pero que todo lo sabía y que no había manera de verlo. Un conjunto de guitarras eléctricas producen una base muy dura. Sobre ellas otra guitarra eléctrica describe un solo muy limpio, mientras que se pronuncia la única estrofa de la canción:

El hombre invisible
todo lo escucha
y a su mujer
la conoció en la ducha.

Hace poco ví una entrevista en un programa de Localia TV en el que le preguntaban por la opinión de la venta de canciones por Internet del tipo que tiene montada Apple con sus iPods. La respuesta es que no le gustaba, porque tantas canciones juntas, producen un efecto contrario del que deberían tener. La música es algo sagrado, profundo y delicado. Vendido al por mayor a toneladas pierde toda su esencia.

Algo así he sentido yo al navegar muchas veces por Internet: tanta información lo degrada todo. Claro que peor es la censura y la falta de libertad de expresión.

Espero que vivas muchos años, Kiko, y que nos dejes centenares de canciones más para nuestro deleite. Eres un pedazo de genio. Si hubieses nacido en Nueva York serías el namber guan.

La Loli y mi guitarra de Mike Oldfield

Hace unas semanas una amiga me mandó un video:

Josep: tienes que ver esto, es buenísimo, es buenísimo...

Esta amiga mía es un poco pescadera, pero me hace mucha gracia su forma de ver la vida y, como no, le hice caso y fuí a ver el link en cuestión del Vídeo de la Loli.

La cosa es tan cutre que te ríes. Incluso hay páginas en Internet que hablan de lo guapo que es el vídeo, la letra tan currada que tiene y otras lindeces... Es que tiene que haber gente para todo.

Total que el susodicho vídeo está publicado en la página de los Vídeos de Google, los nuevos amos del mundo. Así que me pregunté:

Podría buscar si hay algún video de Mike Oldfield...

Claro que los hay... a patadas.

Qué bien!!! pues nada a disfrutarlos...

Menuda sorpresa me llevé al ver que en uno de esos vídeos aparezco yo junto al mister con bastante más pelo del que tengo ahora y unos años menos, el día que me regaló un guitarra firmada por él...

Lo que son las cosas... de la Terremoto de Alcorcón a mi guitarra de Mike.

Cluster in a Box con VMware Server

Tras mucho romperme la cabeza finalmente he conseguido que los discos compartidos de ambos nodos sean vistos como uno sólo por las dos máquinas Windows Server 2003 Enterprise Edition que pertenecen a un clúster.

Como siempre es la falta de tiempo, que nos condiciona tanto, lo que me ha llevado a tardar tanto en ver las 4 líneas que hay que añadir a los archivos vmx para que la cosa funcione bien. Hay que reconocer que los nuevos manuales de administración de VMware Server Beta (en el momento que escribo, la Beta 3) están muy bien y se han reescrito en buena parte desde las últimas versiones de GSX de donde provienen.

Aquí pongo las líneas dichosas para gozo y disfrute de todos.


'Compartir Bus SCSI. No compartir el 0.
scsi1.sharedBus = "virtual"

'Compartir los diferentes discos que pertenezcan al clúster.
scsi1:1.shared = "true"
scsi1:2.shared = "true"
scsi1:3.shared = "true"

disk.locking = "false"

'Sobre cada nombre de archivo de disco:
scsi1:0.fileName = "//vmSCSI.vmdk"
'Generar un archivo de nombre de bloqueo en la ruta \masa de disco
scsi1:0.reslckname = "/tmp/scsi1-0.reslock"

'Desactivar la caché de disco
diskLib.dataCaheMaxSize = “0”


Microsoft Virtual Server 2005 R2 SP1 gratuito también... ¿Quien da más?

Pocas semanas después de que VMware anunciase su VMware Server como producto gratuito tenemos una inesperada respuesta de Microsoft: tras reducir drásticamente el precio de su producto de unos 1.000€ a 100€ (10 veces menos) finalmente ha decidido entregarlo como un producto gratuito.

Todo esto, más que una locura colectiva, tiene su argumentación en que estos productos tienen que venir a cambiar el modo en que las empresas trabajan. En lugar de instalar un sólo servidor en cada equipo hardware, se instalarán diferentes sistemas operativos aprovechando la capa de virtualización, que será gratis.

Por tanto entregando libremente la capa de virtualización se anima al cliente final a que se gaste más dinero en comprar sistemas operativos. También hay otra razón para que el precio de Virtual Server se haya reducido a cero y es su madurez o, mejor dicho, inmadurez. El producto dista mucho de ofrecer lo que VMware Server y su estabilidad tampoco enamora.

Veremos qué sucede en el futuro con estas tecnologías. De momento que continúe el espectáculo.