Por una parte ¿Qué tipo de conectividad coger? A pesar de que muchas cabinas son combo y llevan FC 8GB e iSCSI 1GB la conectividad suele ser uno de los quebraderos de cabeza.
¿Qué escoger? FC? iSCSI a 1GB? iSCSI a 10GB? La evolución de FC que parece que va a ser FCoIP? Por nuestra experiencia en multitud de implementaciones podemos afirmar que con iSCSI a 1GB es más que suficiente para empresas de menos de 300 usuarios, el medio no es un cuello de botella. Hay que tener en cuenta que una cabina con sólo 6 discos SAS va a dar de sí lo que den los discos y que el medio no va a hacer milagros.
En entornos donde todo es FC, pues claramente FC a 8GB por mantener un entorno homogéneo puede ser la solución.
Quien quiere innovar puede implementar iSCSI a 10GB o FCoE, aunque siempre hay que tener en cuenta las IOPS que nos van a dar los discos que tenemos detrás.
Por otra parte está el tema de la tipología de discos. ¿Qué discos coger? SAS? SATA? ¿cuántos? ¿Qué RAID?
En este sentido claramente para entornos de producción con software que requiera de una cantidad de I/O considerable tipo Oracle, SQL, DB2, Exchange, Notes, Sharepoint, etc. recomendaríamos discos SAS a 15K y, a poder ser, en RAID 1+0.
Otras VMs como Servidores de Archivos, Controladores de Dominio, etc. los podemos poner en RAID 5 ó Raid 6 tal vez mejor, sin temor a equivocarnos.
Por supuesto algunos discos en Hot Spare siempre serán recomendables.
Los discos SATA los podemos dejar para VMs que se utilicen muy poco o que tengan un requerimiento de I/O muy bajo, pruebas, etc. Siempre está bien disponer de algunos discos SATA que son grandes y económicos aunque bastante más lentos que los SAS porque el tema de quedarnos sin espacio es algo habitual en entornos SAN Virtualizados y nos pueden salvar momentáneamente de parar la producción de un servidor.
Ideal que no abusemos nunca del uso de muchas VMs en discos SATA porque podemos generar Consolidated Helpers en nuestras VMs en producción. Los discos lentos son para hacer pruebas, clones, etc. y no para trabajar de forma continuada con VMs que requieren mucha lectura y escritura.
Finalmente controladoras activas activas y caché. Aunque todos los fabricantes dicen que sus cabinas son activas/activas hay que ver que la tecnología software que vayamos a poner en esa cabina en concreto esté soportada para el trabajo activo/activo de ambas controladoras.
La caché es lo que nos da la vida y es importante tener un mínimo de 2GB por controladora y, sobretodo, que podamos ampliar esta caché cuanto más mejor.
Finalmente el fabricante es otra duda más que nos puede surgir.
Y al final, entre tanto lío y tantas opciones que nos marean, suelo sugerir probar la cabina. Igual que hacemos una demo de un software y vemos si nos convence o no, sería genial poder probar nuestra cabina en nuestro entorno en producción y ver los pros y contras. Sería mi mejor consejo, para salir de dudas.
