Tras unos días por Melilla donde he degustado, una vez más, la excelente ruta gastronómica que mi querido amigo Gaby nos ha proporcionado, ahí va un chiste que me ha pasado mi otro amigo de Lleida Miquel Montserrat:
Un testigo de Jehová se sienta junto a un vasco en un vuelo Bilbao-Tenerife. Cuando el avión ha despegado, empiezan a repartir bebidas a los pasajeros.
El vasco, pide un whisky doble.
La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo. él, contesta con mal tono:
“Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas, antes que una gota de alcohol, toque mis labios”.
El vasco, le devuelve el whisky a la azafata, y dice:
“Disculpe maja... yo también, joder. Que no sabía que se podía elegir
3 comentarios:
ese era de las bascongadas fijo
es muy bueno!! jajaja
Pero los testigos de jehova podemos beber alcohol, supongo que hay todavia ignorantes que no lo saben. ;)
Jajaja muy bueno :-D
Publicar un comentario en la entrada