
La música no se parecía a nada de lo que había escuchado antes.
Era reconfortante como un baño caliente.
Y refrescante como una ducha fría.
Son palabras de Wim Wenders al escuchar la música del Buena Vista Social Club, antes de aceptar dirigir la película.
Gracias a Peter Carrillo por dejarme ojear el precioso libro.
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