© Josep Ros. Con la tecnología de Blogger.

Qué guapa Vitoria...

Como ya os dije, en uno de los cursos de la gira que hicimos en Vitoria tuve la oportunidad de visitar la ciudad. Algunas noches me acompañó mi querido colega sevillano Jorge Casto. Un par de días tuvimos un extraordinario guía 'nativo' :-), mi también querido colega Mikel García Cantabrana. No hay nada como visitar los lugares de la mano de alguien que conoce bien su ciudad y sabe comer y cocinar, como buen vasco.

Empezamos con estas vistas tan guapas de la Plaza Mayor o Plaza de España (para gustos colores...) por donde paseamos antes de empezar la ruta.







Antes de llegar a la Plaza Mayor pasamos por esta otra plaza que tiene una escultura muy guapa:



El primer día Mikel nos llevó al Sagartoki, donde sirven unos pintxos de diseño super guapos y buenísimos. Ahí me pedí una tortilla de patatas mini. Extraordinaria. Luego fuimos al Dólar donde nos zampamos un revuelto de perretxikos que es un hongo muy apreciado por la gente de allí.

De camino al Dolar vi esta escultura metálica que ocupa un banco de una de las calles peatonales principales de Vitoria.



El patrón de Vitoria es San Prudencio. Coincidió justo que el viernes cuando acabamos la gente se iba de la ciudad porque la siguiente semana había la fiesta patronal y unos días más, con lo que se hacía un puente-acueducto bien guapo. Me comentaron que suele llover por San Prudencio lo que es un poco lata porque la gente se va al monte a celebrarlo. Por eso dicen que San Prudencio es algo meón :-) Por San Prudencio parece que es típico comer el revuelto de perretxikos y caracoles... Se me hace la boca agua.



Para rematar la fiesta nos fuimos al Felipe, que es donde sirven el mejor bonito de toda Vitoria (dicho por Mikel) y debe ser cierto porque estaba exquisito. El trato además excelente, preocupándose en todo momento de si nos gustaban los platos que habíamos pedido.

El viernes ya había marchado Jorge. Yo me quedé hasta el sábado que el avión salía a primera hora. Así que Mikel me dedicó toda la tarde. Eskerrik asko Mikel por todo.

Quedamos en el Juan que estaba a tope, allí nos pedimos un zurito y luego anduvimos pateando toda la ciudad. Una pasada y un placer estar con una persona excelente conversadora.

Del Juan fuimos dando un paseito. Primero pasamos por esta enorme plaza que no recuerdo el nombre (ya me perdonaréis). Una pasada. Estaba llena de gente, un ambientazo.



Justo detrás había esta iglesia:



Otra vista de la misma plaza:



Y aún otra:



Otra de las esculturas metálicas de figuras humanas:



Y detrás la casa de los arquillos





Nos dirigimos al Tulipán, más conocido como Portalón Txiki porque está justo al lado de El Portalón.



Ahí tomamos unas morcillas que se me caía la lagrimilla de buenas que estaban. Había un paisano que llevaba un torrao importante, fumándose un puro y hablando con cualquier ser vivo que se le acercaba :-)

Pasamos junto a la catedral que estaba en obras. Impresionante esto: abierto por reformas. Un espabilado del ayuntamiento se ha inventado este eslógan y está triunfando. Un montón de turistas que van a ver las obras de reforma. Así seguro que no la acaban nunca, como la Sagrada Familia :-)



Tras salir del Portalón Txiki con más alcohol en las venas vi esta calle tan guapa, cerca de la catedral.



Luego nos dirigimos al Bar deportivo alavés, en la plaza España. Ahí tomamos lo mejor de la noche para mí que fueron unos pintxos de tortilla manchada. Consisten en una tortilla de patatas deliciosa con tacos de chorizo frito y 'manchada' la tortilla con el aceite en el que se ha frito el chorizo. Increible. Buenísimo. Se ve que era una tradición en un restaurante de allí, pero se cerró y el bar deportivo alavés lo recuperó, para deleite de nuestros paladares. Gracias a sus responsables.



Finalmente fuimos a la heladeria Breda, la mejor de Vitoria donde nos zampamos unos helados extroardinarios. Yo para variar de vainilla y chocolate. Bueníiiiisimo.

Aprovechamos para echar un vistazo a una escultura de Eduardo Chillida. Han tenido que poner una barandilla porque algún crio se había metido un buen manporro.





Lástima los grafiteros que ya habían tenido que hacer de las suyas. Disculpad la calidad de las fotos nocturnas. El móvil con el que las he hecho no da más de sí.

En otro orden de cosas, esta era la vista que tenía desde el hotel Lakua. A unos 4 kilómetros estaba el centro de formación. En el hotel pregunté si valía la pena coger un taxi... ¡qué va! si está ahí justo al cruzar la calle... Pobre de mí... aún no conocía la diferente noción de distancia de los vascos y los catalanes...



Por cierto, excelente hotel que os recomiendo si vais a Vitoria.

Otro día fuimos a un restaurante cuyo nombre no recuerdo, con Jorge Casto. Parecíamos una parejita de gays :-) Si no fuera porque ambos somos muy machos hubiera habido roce pero sin mariconadas...

En este restaurante nos dijeron que pidiéramos pescado pero pedimos carne y, bueno, no estuvo mal, pero tampoco fue nada del otro jueves. Una pena porque habíamos ido días antes a El Portalón y no hubo color.



El vino si que era rico, un Campillo crianza de 2004.



Y de postre pedimos unas tejas, pero no nos las sirvieron. Nos trajeron otra cosa. Luego, cuando la señora del restaurante quiso, nos las trajo. Muy ricas.



Hubo un día que me quedé solito porque Jorge tuvo que ir a ver a unos familiares y Mikel estaba de canguro con sus peques. Así que cené en el mismo hotel Lakua que hay un cocinero extraordinario. Me pedí un risotto delicioso y lo acompañé con esta pequeña botella de vino para una persona. Muy rico también. Qué triste eso de cenar solo. Más triste aún si la comida es extraordinaria... en serio...





El curso lo dimos en las Diocesanas Arriaga. Un instituto. Fue como la vuelta al cole, con pupitres de esos de color verde manzana de los tiempos de paquito.



Nos dijeron que un restaurante de cocina de autor muy guapo era el Ikea (como la tienda de muebles) con diseño de Mariscal. Pasamos por la puerta camino del restaurante cuyo nombre no recuerdo...



Finalmente algunas direcciones de interés:

El Portalón. El mejor restaurante (para mí) de los que conocí en Vitoria.
Correría 147-149.
Teléfono 945 14 27 55
01001 Vitoria-Gasteiz
www.restauranteelportalon.com



Hotel Lakua
Calle Tarragona 8
Teléfono 945 181 000
01010 Vitoria-Gasteiz
www.granhotellakua.com

Casa Felipe. Un sitio de tapeo extraordinario. El mejor bonito de Vitoria.
Calle Fueros 28
Teléfono 945 13 45 54
01005 Vitoria-Gasteiz

2 comentarios:

Pedro dijo...

Vaya guia que estás hecho ;-)

Te comento:

La plaza tan guapa se llama "Plaza de la Virgen Blanca", patrona de Vitoria cuya hornacina tienes en la foto de la iglesia que esta en esa plaza.

El restaurante cuyo nombre no recuerdas es "Orio" (por algo había que pedir pescado y no carne)

De todos modos creo que el Ayuntamiento debiera pagarte una nueva estancia por la publicidad que les has hecho... (y de paso nos das otro curso :-)

Josep Ros dijo...

Gracias Pedro!!!

Ese Alzheimer que no me deja vivir... Ya me advirtieron antes de venir que Vitoria era muy guapa, pero no me esperaba encontrar una ciudad tan sorprendente.

A ver si sale otro curso en Vitoria y nos volvemos a ver que el tema ya va Bilbao 3 Vitoria 1 ;-)

Un abrazo y gracias por los apuntes.

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